Skip to content

OPS/OMS El Salvador

Default screen resolution  Wide screen resolution  Increase font size  Decrease font size  Default font size 
Ud. esta aqui:    Inicio
Informe Mundial sobre la Malaria 2008 que lanzó la Organización Mundial de la Salud (OMS) PDF Imprimir E-Mail

El 18 de septiembre del 2008 en Ginebra, Suiza,  la OMS presentó el Informe Mundial sobre Malaria 2008,  que  perfila la situación del paludismo en el mundo, tomando datos del periodo 2004-2006 y tendencias hasta junio 2008.

La carga global de esta enfermedad continua siendo enorme a pesar del progreso en las iniciativas para erradicarlo, concluyó el informe. Los resultados favorables se deben en gran parte a la adopción de la última generación de mecanismos eficaces de prevención y curación. Estos mecanismos se basan en las políticas de control recomendadas por la OMS y consisten en: (i) mosquiteros tratados con insecticidas de lar­ga duración (MILD), y (ii) el tratamiento combinado basado en la artemisinina (TCA), respaldados por el rocia­miento de interiores con insecticidas de acción residual (RIR), y el tratamiento preventivo intermitente durante el embarazo (TPI).

 Los resultados se deben además al aumento en financiamiento a nivel mundial, lo cual ha logrado acelerar el acceso a las intervenciones contra el paludismo.  Sin embargo, dice el informe, la relación entre las intervenciones y las tendencias observadas continua siendo dudosa y en la mayoría de los países habrá que realizar investigaciones más meticu­losas sobre los efectos de las medidas de control. La excepción son los países de África, en los que se concentra el informe, en donde se encuentran los métodos màs eficaces de obtener información sobre programas contra la malaria y donde se han aplicado las más avanzadas medidas de control recomendadas por la OMS.

 Los resultados en los 109 países/territorios afectados en el mundo fueron clasificados por la OMS, en julio 2008, de acuerdo a cuatro etapas en el camino hacia la eliminación del paludismo: (i) en etapa de control (82), (ii) de preeliminación (11), (iii) de eliminación (10) y (iv) de prevención de la reintroducción (6).

 En el 2005 la Asamblea Mundial de la Salud, a fin de acelerar los progresos de la lucha contra la malaria, estableció metas de cobertura ≥ 80% para las cua­tro intervenciones clave de la OMS. La Asamblea especificó además que, como resultado de esas intervenciones, los casos de malaria y la mortalidad por su causa deberían reducirse al menos en un 50% entre 2000 y 2010, y al menos en un 75% entre 2005 y 2015. 

 En el 2008, todos excepto cuatro países y terri­torios han adoptado el TCA como trata­miento de primera línea contra P. falciparum.  Las medidas han resultado en reducir la muerte por paludismo en varios países, más notablemente en los africanos donde se ha reducido por la mitad. Fuera de África, el acceso al tratamiento ha sido más difícil de calibrar. Se podía conseguir tratamiento gratuito con TCA en 8 de 10 países de la Región de Asia Sudoriental, pero en otras regiones esto era posible sólo en una proporción más pequeña de países.

 De acuerdo al mapeo del Informe Mundial sobre la Malaria 2008, Centro América, la región andina y Brasil están en la etapa de control;  El Salvador y Cuba han avanzado a la etapa de eliminación; y México, a la de prevención de la reintroducción.

 En la región de América Latina y el Caribe la cifra registrada de muertes por malaria ha dismi­nuido al menos en seis países, aunque veinte de los 109 países con paludismo endémico están en esta región, informó el Presidente de la 61ª Asamblea Mundial de la Salud y Ministro de Salud de Guyana. Declaró además que en estos países hay necesidad de asegurar que las personas en riesgo, especialmente los niños y mujeres embarazadas, puedan dormir bajo los mosquiteros impregnados y que los tratamientos combinados con artemisina estén disponibles cuando se necesitan.

 Con respecto al aumento en financiamiento, en las regiones de las Américas así como en Europa y Asia Sudoriental, la mayor parte del financiamiento fue aportado por los  gobiernos mismos de los países endé­micos. El mayor aumento en financiamiento en el periodo ocurrió en África, con inversiones del  Fondo Global de Lucha contra el SIDA, Tuberculosis y Malaria, fondos multilaterales y bilaterales, además de los propios gobiernos.

 En El Salvador, no se han presentado propuestas para la Malaria al Fondo Global, aunque si se recibieron fondos para la lucha contra el VIH y la Tuberculosis. Sin embargo, a pesar de que el país está en la etapa de eliminación, se dan casos esporádicos debido a visitantes de otros países vecinos que están en la etapa de control. Esto significa que las estrategias de prevención deben continuar pues un descuido podría hacer retroceder al país y aumentar la incidencia de esta enfermedad.

 Entre lo que aún queda por hacer está obtener información estratégica sobre esta enfermedad, recoger mejores datos y analizarlos cada año; saber en donde es más grande el impacto del paludismo, las políticas que han introducido los países, el financiamiento disponible, el tipo de intervención que se está entregando y su impacto,  para poder guiar las operaciones de respuesta a esta enfermedad, aseveró en tal sentido la Directora General de la OMS.

 “El paludismo es una enfermedad que mata principalmente a los niños. De hecho, un niño aún muere de paludismo cada 30 segundos” declaró el Jefe de Salud de UNICEF. Dijo además que había países en África oriental que estaban escalando intervenciones con una demostrada costo-eficacia, y que esas experiencias eran evidencia de que los resultados logrados en pruebas o en pilotos eran replicables en una escala nacional.

 El Informe Mundial sobre la Malaria puede encontrarse en: http://www.who.int/malaria/wmr2008/

 
Siguiente >