El acceso a la información, diagnostico y tratamiento con la terapia de drogas múltiples continua siendo un elemento clave en la eliminación de la lepra como un problema de salud pública. En el año de 2006, se estimó que existían aproximadamente 219 mil 826 casos de lepra a nivel mundial y se estima que anualmente el número de casos de lepra disminuye un 20%. En El Salvador el año pasado se registraron 6 nuevos casos de lepra. Entre 1997 y 2006, la incidencia de casos ha disminuido un poco más del 57%, es decir casi el 6% anual y una tasa de prevalencia de 0.10/10,000 habitantes. El Salvador ha logrado llegar a la meta propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 1 caso por 10,000 habitantes y se espera que en los próximos años este país no solo pueda mantenerla sino que este en condiciones de erradicar la enfermedad. La OMS/OPS ha proporcionado a nivel mundial en forma gratuita el tratamiento con drogas múltiples desde 1995 a todos los pacientes con esta enfermedad. En el caso de El Salvador, además de los tratamientos para los casos de lepra, la OPS ha proporcionado métodos, diagnósticos y Cooperación Técnica en cuanto al control y prevención de la enfermedad, con participación de un asesor regional. No obstante los logros anteriores, se requiere intensificar las campañas de concientización y abogacía para seguir llamando la atención de que la lepra continua siendo un problema de salud pública. Las campañas deben ser orientadas en las áreas de alto riesgo con el fin de que los pacientes sean diagnosticados en forma oportuna. La estrategia mundial de eliminación de la lepra, la cual conocemos como “El Último Empujón” , enfatiza la estratificación geográfica de los problemas y esta basa en los factores epidemiológicos y operacionales que hacen posible la identificación de las áreas de prioridad y las poblaciones afectadas. “El Último Empujón” también toma en cuenta el acceso a los servicios de salud, lo cuales deben proporcionar atención mediante el tratamiento de drogas múltiples en forma flexible y mantener el monitoreo de los casos para asgurar que cada paciente asistido logre curarse. |