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OPS/OMS El Salvador

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"Seguridad Humana y Salud, nueva estrategia de Cooperación OPS-El Salvador" PDF Imprimir E-Mail

Realizan  primer Foro de "Seguridad Humana: Prevención del Trauma en la Niñez y Adolescencia" en El Salvador.

Discurso del Representante de la Organización Panamericana de la Salud OPS/OMS en El Salvador.

Manifiesto mi agradecimiento por la oportunidad de expresar nuestro pensamiento en este Primer Foro de Seguridad Humana y Prevención del Trauma en la niñez y la adolescencia.

El Salvador vive tiempos complejos con las diferentes formas de violencia que afectan a innumerables familias. Violencia de todo tipo: intrafamiliar, acoso sexual, en las vías públicas, en el trabajo. Hay signos y síntomas preocupantes de violencia familiar, comunitaria y social.

También vivimos tiempos de esperanza, con una sociedad uniéndose para afrontar estas formas de violencia, utilizando todas las formas de prevención y de coerción necesarias para lograr un salto cualitativo en la calidad de vida y en la seguridad personal de cada ciudadano.

Recientemente el Sr. Presidente de la República Don Antonio Elías Saca proclamó el 2007 como el año de la Paz Social, con el apoyo de  la sociedad y las diferentes Iglesias. Se ha nombrado una Comisión de seguridad ciudadana y convivencia social para estudiar y proponer  diferentes formas de intervención para controlar la violencia.

La Secretaria Nacional de la Familia ha trabajado y avanza con el Liderazgo de la Primera Dama de la Nación en el Programa Ternura, base para la Seguridad Humana, para proteger a los niños y niñas salvadoreñas y contribuir a un crecimiento digno y seguro. También el Consejo de Salud Mental apunta a la prevención de riesgos y a la mejoría de las condiciones de vida de las familias afectadas por Desastres Naturales y otros ciudadanos en condiciones difíciles.

El Ministerio de Salud y el Instituto del Seguro Social avanzan en el rediseño del modelo de atención familiar basado en la atención primaria y con enfoque familiar para dar el cuidado preventivo básico y esencial en las comunidades en las que tienen responsabilidades.

Hay también desde la Presidencia de la República un programa de apoyo a las familias más pobres que lleva beneficios en nutrición, salud, educación y saneamiento básico que busca proteger a los más débiles y excluidos de la economía nacional. El ISDEMU contribuye a los programas orientados a proteger los derechos de las mujeres.

Estos programas, modelos, fondos y nuevas iniciativas llevan y llenan de esperanza a un número importante de familias salvadoreñas. Creo que éste es el camino del cambio y de la protección social que se necesita para lograr avances solidarios más articulados y coherentes desde la óptica de las políticas públicas que requieren de una articulación en los espacios locales.

Este foro es un espacio excelente para iniciar un diálogo con profesionales de la salud y otros sectores de la sociedad para meditar y reflexionar sobre las implicaciones del trauma infantil y de la adolescencia. Aquí se presentarán diferentes ponencias y conferencias de reconocidos expertos para abordar problema tan complejo.

En el marco del concepto de seguridad humana y salud me gustaría compartir con Uds. algunos pensamientos:

Primero, cada uno de nosotros como profesionales tenemos dos responsabilidades; una hacia el interior de nuestras familias y relacionados y otra hacia el exterior orientado a la sociedad en la que vivimos para construir un estilo de vida que conlleve a la protección, seguridad, cuidado y en especial procurar espacios de afecto para los niños y las niñas salvadoreñas. Eso hace parte de una sociedad solidaria.

En teoría deberíamos pensar en tolerancia 0 a los traumas de todo tipo para los seres más preciados  los niños y  los adolescentes, futuro de una sociedad.

Si pensamos en ese sentido  deberíamos preguntarnos que debería de movilizarnos para lograr cambios en una sociedad:

Tolerancia O, para el hambre, garantizar la seguridad alimentaría de los niños y las niñas. Enseñando a que los niños reciban su alimento con ternura y amor. Nutrición afectiva y espacios productivos micro familiares para los mas pobres.

Tolerancia 0, al maltrato familiar, a la violencia doméstica para la mujer, para los niños y niñas. Fenómeno de alta complejidad que genera MIEDOS y que llena de ansiedad la vida de muchos hogares de todos los grupos sociales, la violencia no es exclusiva de los más pobres.

Debemos trabajar para erradicar todas las formas de violencia, la física, la psicológica,  la discriminación de género.

Nuestro gran desafío es lograr que las redes sociales y las instituciones de gobierno junto a los ciudadanos cerremos nuestras voluntades para dejar el comportamiento pasivo antes estos dos factores destructivos para la mente de los seres humanos. Nuestro cerebro registra desde el vientre materno toda forma de violencia y de factor destructivo. Registra a la madre adicta al alcohol, cigarrillo y otra sustancia adictivas. Registra la falta de una dieta sana, de un trabajo estresante y de una vida de pareja en desarmoniza. Registra la falta de nutrientes y de afecto. Cuidemos de la central energética más importante de la humanidad, las neuronas, el cerebro y su registro afectivo.

También registra los factores positivos y saludables. La protección del niño comienza desde la concepción de la vida. Por este motivo hay necesidad de transformar en forma radical nuestros modelos de cuidado para los futuros padres de familia. Debemos cuidar de la estructura psicosocial de los hogares salvadoreños para reducir los riesgos potenciales de violencia intrafamiliar que se expresan en diferentes formas: una de ellas en el abandono de recién nacido; otra en la atención delegada a hermanos o hermanas mayores; la mas delicada el aislamiento social por falta de un adulto que cuide la nueva vida.

En esta cadena de traumas cuotidianos  la mente del niño o la niña registran estos traumas que de una forma u otra van modelando la psiquis y su futuro comportamiento en la sociedad. Es este escenario, un grupo de niños y niñas que aun desconocemos su verdadera magnitud para El Salvador son víctimas de lo más inhumano el acoso o abuso sexual, que destruye la identidad, cambia la autoestima y genera un trauma de por vida que puede afectar a ese ser humano.  

Afortunadamente existe algo conocido como la Resiliencia, que es la capacidad de superar estos factores adversos y lograr equilibrio en el futuro de la vida. Algo así como un factor de resistencia a la adversidad. Sin embargo son miles y miles de niños y niñas y jóvenes adolescentes que sufrieron violencia intrafamiliar e incluso violencia sexual que no logran superar este trauma que afecta severamente su personalidad y los convierte en seres perdidos, sin rumbo, con alta ansiedad, baja autoestima y con una capacidad destructiva interna que no lograr controlar.

Cómo cuidar y ser intolerantes ante estos fenómenos adversos. Este I Foro marcará algunos caminos y orientaciones pero quizás lo más importante es comenzar a trabajar desde ya en la prevención primaria: el remedio número uno es el afecto, la afectividad, la ternura, la comprensión, la tolerancia, la resolución civilizada de los conflictos y las desarmonías; el remedio número dos saber colocar límites al abuso y violencia de todo tipo, perder el miedo, tener un lugar para conversar y expresar el sentimiento adverso y tener un nivel de tolerancia 0 al comportamiento violento, enseñar a buscar ayuda y tener facilidades gubernamentales y sociales para dar una mano al violentado.

El remedio numero tres: crear  redes de apoyo en todos los rincones de la sociedad. Las mariposas del Programa Ternura deben llegar a todos los lugares de la sociedad dando una voz de esperanza. Esto es posible a través de  metodologías alienten a familias y comunidades para entregar amor, colocar limites y dar oportunidades para garantizar la seguridad humana y la salud.

Finalmente deseo expresar a la Primera Dama de la Nación Doña Ana Ligia, al Equipo de la Secretaria Nacional de la Familia, al Dr Rodrigo Simán, a los conferencistas invitados y al equipo del Ministerio de Salud  mis agradecimientos por el entusiasmo y por la organización de este Primer Foro de Seguridad Humana y Prevención del trauma Infantil y del adolescente.

Reitero el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud y también felicito al equipo por las invaluables contribuciones para el desarrollo conceptual de la seguridad humana y salud, así como sus aportes para convertir el Programa Ternura en una realidad.

Contribuyamos todos y todas a una nueva cultura de paz y convivencia familiar y ciudadana cuidando a los niños, las niñas y los adolescentes en todos los espacios en los que ellos intentan abrir camino en la vida. Vivamos para darle el alimento seguro, el agua segura, las condiciones de una vivienda digna y saludable y lo más importante contribuyamos a generar familias y comunidades protectoras y respetuosas del cuerpo y la mente de sus hijos, de los hijos e hijas de los vecinos. Estemos atentos en nuestras comunidades de los niños y niñas que se deprimen, que cambian de comportamiento, estemos atentos a escucharlos, a observarlos y a cuidarlos de aquel ser o circunstancia indeseable que intenta cualquier tipo de abuso.

Muchas gracias,

 

 

 

 

 

 

 

 

 
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