Conciliar o dialogar con las pandillas es una medida que resulta igual de efectiva como atrevida, según el consejero regional de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en prevención de la violencia y seguridad vial, Alberto Concha.
El experto, consciente de que el nivel de criminalidad de las pandillas es más elevado en El Salvador que en Colombia —donde ya hay una experiencia de “diálogo” con jóvenes en riesgo—, asegura que las medidas convencionales de los gobiernos latinoamericanos no han fructificado porque “no han tomado en cuenta a los jóvenes involucrados ni los factores que los han llevado a eso”.
En El Salvador, el presidente de la República, Antonio Saca, ha reiterado en varias ocasiones que descarta cualquier intento de negociación con las pandillas. En septiembre pasado, cuando el departamento oriental de San Miguel sucumbía ante el auge de las extorsiones, el mandatario salvadoreño replicó que “negociar con las pandillas es negociar con el diablo”. Cuando en 2005, el FMLN sugirió la posibilidad de sentarse a negociar un acuerdo de entendimiento con las pandillas, Saca aseguró que el principal partido de oposición estaba cometiendo “una alta traición a la patria”.
“Hay que entender que (las pandillas) es un conflicto en la medida que es un fenómeno prolongado, que ha causado tanto daño social y que hay que buscar alternativas para enfrentarlo”, expresó Concha, quien insistió abordar el tema desde una perspectiva científica y de salud pública. “Toda acción debe basarse en un estudio de los hechos, en un reconocimiento”, explicó.
Ayer se intentó obtener la opinión del Ministerio de Gobernación en boca del viceministro de Seguridad Ciudadana, Ástor Escalante. No fue posible.
“Con el tiempo (dialogar) no es lo único que hay que hacer. Pero hay que preguntar cuáles son las causas y qué va a pasar si los jóvenes se salen. No se trata de negociar para legitimar (al interlocutor); se trata de conocer si están dispuestos a ayudar a resolver el problema. El diálogo para eso debe servir, no para que los pandilleros se beneficien”, dijo.